Mujer poderosa
- Ale Garcia Olas

- 5 jul 2020
- 2 min de lectura
Ser diferente es mi grito callado

A las mujeres nos da pena que vean nuestras supuestas imperfecciones.
Nos da pena que vean que tenemos miedo.
Nos da pena que vean que no sabemos algo.
Pero también nos da pena que vean nuestro potencial.
Nos da pena que vean lo capaces, sensuales, apasionadas, poderosas y talentosas que somos.
Nos da pena y usamos filtros.
Filtros al decir una cosa cuando perfectamente sé que quiero decir otra.
Filtros en fotos para esconder esas imperfecciones.
Filtros en las amistades, filtros entre mujeres, filtros en el trabajo, filtros en la familia, filtros en la sociedad.
Un día alguien me dijo: "Tienes mucha fuerza y una mirada muy profunda".
Y es verdad. La siento, la vivo, la tengo.
Pero la escondí, la negué y la tapé por mucho tiempo.
Tengo mucha fuerza y una mirada muy profunda.
Y también estoy llena de pasión, sensualidad y creatividad.
Y también me inunda un potencial que por tantos años hice menos.
Y también tengo un fuego interior que muchas veces preferí apagar.
Y así como yo, estás tú mujer, está ella, estamos nosotras, estamos todas.
No sé tú, pero yo me cansé. Me cansé de jugar pequeño.
Me cansé de jugar fuera de mi potencial.
Me cansé del disfraz que por tantos años me creí ser.
Ese disfraz de niña buena que nunca sentí mío, pero que tanto lo usé, que me la acabé creyendo.
Me cansé de actuar como una mujer convencional.
Lo hice porque fue lo aprendido y lo aceptado. Y en su momento me sirvió.
Pero descubrí que esa no soy yo.
Ser diferente es mi grito callado.
Dejar una huella está en mi potencial.
Hoy me quito de donde mi luz no brilla.
Hoy me muevo de donde mi voz no hace eco.
Hoy me voy de donde no pertenezco.
Hoy me despojo de todo lo que no es mío.
Y soy, tan sólo soy.
Fluyo, tan sólo fluyo.
Siento, tan sólo siento.
Vivo, tan sólo vivo.
Con esa energía creativa.
Con ese espíritu aventurero.
Con esa sed de adrenalina.
Con ese amor por la vida.
Con esa pasión y esa sensualidad.
Con esa fuerza y esa mirada profunda.



Comentarios